
Al escribir este ensayo, me acuerdo mucho sobre las palabras que nos decía en varias ocasiones mi padre cuando yo o alguno de mis hermanos le decíamos “Estoy aburrido” o “No hay nada que hacer”. Estas palabras fueron: “Yo no los entiendo a ustedes, yo a sus edades nunca me aburría, es más, nunca me he aburrido en mi vida porque siempre encuentro algo que hacer, para mí la palabra aburrimiento no existe, no está dentro de mi vocabulario.” Qué interesante y motivante es escuchar que una persona nunca se aburre. Muchos probablemente nos preguntaremos cómo hace, porque estaremos pensando: “ciertamente alguna vez en su vida tiene que haberse aburrido,” pero si realmente nos ponemos a pensar es posible. El problema realmente no está en que no hay nada que hacer, sino en las soluciones que ha brindado la sociedad al problema del aburrimiento.

Vivimos en una cultura donde el consumismo es un ícono. Estamos siempre aspirando a tener lo último que hay en el mundo de la moda, la última tecnología del mercado, el automóvil más nuevo, el “smartphone” más rápido, o simplemente “aquello que ésta de moda.” Pero si nos ponemos a pensar, pareciera que nunca estamos satisfechos con lo que compramos, porque a pesar que nos compramos la ropa de moda de esa temporada, la siguiente volveremos a comprar “lo más in” para esa temporada. Es un círculo vicioso, del cual nunca salimos, porque si no es una cosa en particular, seguramente es otra que “ya pasó de moda” y por lo tanto hay que sustituirlo con la versión nueva. Pero a pesar que el consumismo es un círculo vicioso, es algo necesario para poder brindar trabajos y dinero a nuestra sociedad.

Volvemos entonces a la pregunta esencial, ¿compramos porque realmente necesitamos las cosas, o porque estamos aburridos e ir de compras es una manera de distraernos y divertirnos? Así mismo, nos volvemos a cuestionar el tema del aburrimiento. ¿Será que podemos encontrar algo que hacer que no involucre el consumismo? Yo creo que así como mi padre ha logrado que la palabra aburrimiento no exista dentro de su vocabulario, todos nosotros lo podemos hacer igualmente. Esto no solamente nos evitaría caer a los pies del consumismo, sino que también nos evitaría caer en manos del materialismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario